La policía provincial irrumpió a los palazos y lanzando gases lacrimógenos en una manifestación que tenía lugar esta mañana frente a la Legislatura. Ahí, diversas organizaciones políticas, sociales y sindicales llevaban adelante un acto en repudio al ajuste del gobernador Claudio Poggi, quien estaba presente en la sesión inaugurando el período de sesiones ordinarias. En ese marco, los efectivos policiales se ensañaron particularmente con los trabajadores estatales y la militancia comunista. El Secretario General de ATE San Luis, Fernando Gatica, recibió una fuerte golpiza y el dirigente comunista y exdiputado provincial Juan Larrea fue seriamente afectado por los gases arrojados y tuvo que ser atendido por personal médico en una ambulancia.
La apertura del período de sesiones ordinarias en San Luis estuvo marcada por anuncios que profundizan el ajuste contra los trabajadores y el pueblo puntano en su conjunto y por la represión en la calle. La policía montó un brutal operativo contra quienes intentaban acercarse hasta el Palacio Legislativo, respondiendo a la convocatoria hecha por la Mesa Intersindical de Estatales para protestar contra “el deterioro salarial y el impacto negativo que esto tiene en la calidad de vida de la clase trabajadora”, así como contra “los ajustes que se vienen con un millón de excluidos de los planes sociales”. Cada una de las reivindicaciones puestas de relieve fueron hilvanadas por el necesario llamado a la “unidad de las luchas”. Desde ATE advirtieron que la jornada estaba precedida por “un preocupante apriete estatal”, que al promediar la mañana se tradujo en un despliegue represivo en el que, entre otros, fueron ferozmente atacados el titular provincial de la Asociación de Trabajadores del Estado, Fernando Gatica, y el Secretario de Relaciones Políticas del Partido Comunista local, el diputado mandato cumplido Juan Larrea.
“Llama poderosamente la atención que el gobernador Claudio Poggi, a quien responde la policía provincial, haya tomado esta brutal y estúpida decisión por la que no sólo nos lesionó a nosotros, sino que lesionó todavía más su propia imagen”, reflexionó Larrea quien fue severamente afectado por los efectos de un proyectil de gas lacrimógeno. Peor aún la pasó Gatica, quien fue acorralado por integrantes de la Guardia de Infantería, que tras derribarlo continuaron golpeándolo cobardemente en el piso.
“La policía debería estar para garantizar las libertades que la Constitución consagra”, indicó Larrea y recordó que en el marco del comienzo del período legislativo y ante el mensaje que pronuncia el gobernador, siempre hay manifestaciones. “Los estatales cada vez están peor, en lo salarial y en las condiciones de trabajo”, recordó y puntualizó que en la provincia “se han producido una gran cantidad de despidos, no se respeta el escalafón y muchos contratados desde hace años siguen esperando su pase a planta, por lo que el Estado aparece como una patronal negrera”. En este contexto es que se movilizó la Intesindical que nuclea a distintos sindicatos estatales “y fue entonces que al llegar donde estaba el segundo cordón policial con sus escudos, palos y esos disfraces de cascarudos nos impidieron pasar”, narró Larrea mientras charlaba con NP aún afectado por los efectos de los gases, horas después de la represión.
Sobre el episodio vivido, detalló que “nosotros con nuestras banderas y pecheras rojas marchando dentro del grupo encabezado por ATE, fuimos seleccionados porque desde detrás de la línea policial más visible, se produjo un disparo y ahí rápidamente uno se da cuenta de qué es lo que pasa porque provoca un ahogo impresionante y también vuelve imposible ver”. En tales circunstancias, en medio de otro de los tantos capítulos de avance contra las libertades democráticas más elementales en nuestro país, que esta mañana en la capital sanluiseña dejó varios contusos, se le arrancó al PC una bandera que más tarde fue recuperada por la militancia. “Estos tipos deben disfrutar con lo que hacen”, afirmó Larrea y añadió que cuando la cosa se fue calmando, apareció una ambulancia y hasta hubo algunos policías que con rictus compungido se acercaron para ver cómo estaba: “diputado ¿qué pasó?, me dijeron y yo les respondí preguntando por qué hacen esto”.
Pasado ese momento crítico, los manifestantes lograron llegar hasta las inmediaciones del Parlamento, “por lo que la decisión de reprimirnos es una cosa estúpida”, describió el curtido militante comunista que ha puesto siempre el cuerpo, aún en momentos mucho más duros que este, como en los años de lucha contra el terrorismo de Estado de la Triple A y la dictadura.
La acción que pretende tener un sentido profundamente “aleccionador” vuelve a poner a Poggi en sintonía fina con Javier Milei, más aún cuando La Rosada acaba de recibir un espaldarazo por parte de la Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo que desestimó una resolución del juez Martín Cormick al declarar la validez del “protocolo antipiquetes” diseñado por Patricia Bullrich y que continúa implementándose con Alejandra Monteoliva a cargo del Ministerio de Seguridad Nacional.
“Debemos ver esto en el marco del sentido del escarmiento”, sostuvo Larrea y recordó que lo de esta mañana no es nada nuevo en su provincia, ya que, por ejemplo, cuando era diputado una vez fue detenido por manifestarse. De todos modos, lamentó que “continúen insistiendo en esto en un país que tiene tradición de lucha por los derechos humanos reivindica cosas como manifestar libremente las opiniones políticas y sindicales”. Por eso es que apuntó contra el gobernador y los legisladores, “que deberían pensar mejor lo que hacen, porque mientras la policía estaba apaleando a quienes manifestábamos, nadie salió del recinto para ver qué pasaba”. En paralelo, invitó a preguntarse “qué papel juega el Poder Judicial ante esta policía que actúa como actúa, porque no hubo ningún juez que le diera la instrucción de reprimir a los que sólo íbamos marchando con nuestros carteles ¿O acaso será que sólo podían ir quienes iban a apoyar al gobernador?”.
El histórico dirigente del Partido Comunista de San Luis subrayó que la pregunta clave que hay que hacerse es “¿hasta dónde quiere llegar Poggi?” Y la respuesta a esa pregunta no es otra que denunciar que “con estas cosas lo que busca es imponer su voluntad a través de sutiles formas de terrorismo”, porque, como dejó en claro, “cuando la voluntad de quienes gobiernan se quiere imponer por medio del temor eso es terrorismo, que en este caso tiene un nombre bien definido: terrorismo de Estado”. Sin embargo, sentenció que “sólo los estúpidos pueden creer que aterrorizando a los trabajadores los van a convencer de que se deben acostumbrar a vivir mal”. Y, por si quedaban dudas, concluyó afirmando que “no lo van a lograr”.