Al cierre de esta edición se llevaba a cabo la Marcha Federal de la Salud en un contexto en el que, producto de las políticas del gobierno de Javier Milei, crece a pasos agigantados el deterioro del sistema sanitario púbico, universal y gratuito.
“Milei dijo que era el topo que venía a destruir el Estado desde adentro y estas son las consecuencias”, lamentó desde el Partido Comunista de San Luis Roberto Clark, médico de larga trayectoria en la salud pública. Entre esas consecuencias en el área pueden citarse, por ejemplo, el crecimiento de casos de tos convulsa o coqueluche, una infección respiratoria aguda muy contagiosa que se transmite por el aire cuando se tose y que puede llegar ser grave en la infancia y, especialmente, para los bebés. La principal medida de prevención es la vacuna que se aplica de acuerdo a un esquema establecido por el Calendario Nacional, tal como lo prevé la Ley 27.491 que, para que se garantice, requiere de una actitud propositiva y constante que el gobierno nacional desalienta con su plan de ajuste y destrucción de derechos.
Para que quede claro: si no se publicita el calendario y la necesidad de la vacunación, si dirigentes del propio riñón gubernamental se pontifican en una cruzada contra las vacunas, si se despiden masivamente agentes estatales capacitados para llevar la vacunación a barrios y localidades populares, si se ajusta sobre el ajuste y uno de los principales objetivos que se golpea es el esquema de salud público, universal y gratuito, difícilmente se pueda lograr, al menos, sostener el umbral de inmunización colectiva que es el que evita que se disparen los contagios.
¿Pero en qué se traduce todo esto? De acuerdo a los datos que suministra el Boletín Epidemiológico Nacional, durante las primeras nueve semanas del año se produjo un incremento del 147 por ciento de los casos de tos convulsa en comparación al mismo período de 2025, lo que quiere decir que los contagios pasaron de 87 a 215 y los principales afectados -un 33 por ciento- son los menores de catorce años.
¿Qué es lo que pasa entretanto con la cobertura de vacunación infantil en el caso de la coqueluche? Apenas cuatro provincias superan el noventa por ciento de cobertura, en trece su alcance porcentual llega del setenta al noventa por ciento de lxs niñxs y otras siete provincias tienen un registro de menos del setenta por ciento de chicxs con cobertura vacunatoria garantizada para esta enfermedad. De acuerdo a lo Organización Mundial de la Salud, el umbral que se precisa para que se logre la inmunidad colectiva es del 95 por ciento pero, a instancias de la Presidencia Milei, Argentina se retiró de la OMS.
Para que quede más claro todavía: desde que Milei entró a La Rosada el presupuesto del Ministerio de Salud de la Nación fue reducido en un 34 por ciento respecto de 2023, algo que conlleva a la subejecución y disolución de programas, tal como lo especifica un informe que sobre datos oficiales confeccionó recientemente la Fundación Soberanía Sanitaria.
Para citar algunos ejemplos más, ahí está el caso del Remediar, que garantizaba el acceso gratuito a botiquines de medicamentos esenciales que se distribuían en más de ocho mil Centros de Atención Primaria de la Salud repartidos por todo el país y que fue interrumpido. O también el programa de VIH que presenta una reducción superior al cincuenta por ciento de las partidas que recibía antes de que este engendro político llegara a la presidencia. Otro caso alarmante, es el que paso con la Prevención y Control de Enfermedades Transmisibles e Inmunoprevenibles, dispositivo al que la motosierra le arrancó un treinta por ciento.
El genocidio social por goteo que estamos padeciendo se explica con muchas otras medidas por el estilo. En esa larga lista de ejemplos, también aparece lo ocurrido con el Programa Sumar, que es heredero del Plan Materno Infantil Nacer, que durante varios años logró que descendiese ininterrumpidamente la tasa de mortalidad materno infantil.
Hay que señalar que todos estos datos van a tener que ser actualizados a la luz de las consecuencias de la Decisión Administrativa 20/2026 que la semana pasada se publicó en el Boletín Oficial y que durante los próximos días van a comenzar a verse con toda su crudeza. Este decreto firmado en la previa de la Marcha Federal Universitaria significa un nuevo recorte de 2.5 billones de pesos que ataca a varias áreas críticas del Presupuesto proyectado para este año, entre las que aparecen la educación y la salud públicas.
“Están destruyendo la salud pero también la educación”, recalcó Clark al referirse a la tragedia nacional que estamos atravesando. “Salvo que esto cambie, todos los laburantes deben empezar a olvidarse de que sus hijos e hijas vayan a tener la posibilidad de estudiar en la universidad”. Sobre lo que provoca el vaciamiento del sistema sanitario lamentó que “con dolor, tristeza y bronca nos informamos de que tres bebés ya murieron por tos convulsa ¿y cuántos más habrá?”. Asimismo, aclaró que “nada de esto es sorpresa porque a este gobierno la salud pública le importa un pito”. Para apoyar esa afirmación, anticipó que “se viene el invierno y no hay suficientes vacunas para la gripe: estamos muy jodidos”.
A propósito de esto que dice Clark, vale acotar que el Ministerio de Salud de la Nación lanzó la campaña de vacunación contra la gripe, pero no manda las vacunas que hacen falta a las provincias, por lo cual sólo en el caso de Provincia de Buenos Aires, a esta altura del año sólo se pudo garantizar la vacunación para el treinta por ciento de los grupos de riesgo cuando ya debería haberse vacunado, al menos, al setenta por ciento.
El turno de la calle
Con esta situación crítica se llegó hoy a la Marcha Federal convocada por el Foro por el Derecho a la Salud. El recorte de 63 mil millones de pesos que se le vuelve a meter al área afectará al tratamiento de enfermedades crónicas y críticas como el cáncer y el HIV, como también al suministro de vacunas y programas de prevención e investigación. Con este paquete el gobierno pronuncia su ataque a la pediatría y el abandono estatal a los adultos mayores y a las personas con discapacidad, a quienes sistemáticamente ha maltratado y reprimido, además de haberles robado plata de la ANSES y la ANDIS.
En el marco de las reestructuraciones del sistema sanitario nacional los despidos se cuentan en alrededor de 1500. Los trabajadores de la salud llegan a la jornada de hoy con salarios a la baja, precarizados y pluriempleados; condiciones que también, inevitablemente, terminan atentando contra una atención médica de calidad.
En la Ciudad de Buenos Aires, desde la intersección de la 9 de Julio y Avenida de Mayo las columnas se disponían a marchar al cierre de esta edición hacia la sede del Ministerio que preside Mario Lugones, el ejecutor directo de todo este desguace. “Movilizamos contra la permanente destrucción de nuestro sistema de salud y el empeoramiento manifiesto de los problemas ya existentes que tiene lugar desde la asunción de Javier Milei a la Presidencia”, señaló la Cicop al convocar para hoy junto a la Federación Sindical Nacional de Trabajadores de la Salud. Por su parte, el MJL junto a lxs jubilados de los miércoles de Plaza Congreso, se sumaba a marchar unificando los reclamos y poniendo el acento en la restitución de los medicamentos sin cargo y en la denuncia del vaciamiento brutal del PAMI.
Hoy es el turno de la calle. Y si la calle se sigue calentando y las luchas de los distintos sectores agredidos por un ajuste interminable ganan mayores niveles de coordinación, más pronto que tarde al gobierno le llegará la hora de rendir cuentas por todos estos crímenes.