ATE denunció que el gobierno nacional quiere pasar a disponibilidad a los trabajadores de esa Unidad Turística, así como a la de Río Tercero. “Estamos decididos a resistir y a luchar”, recalcó la delegada de ATE del Complejo de Chapadmalal Florencia Marco Ruiz.
La semana pasada el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, acusó a la Presidencia Milei de intentar cerrar un negocio inmobiliario privado con los complejos turísticos de Chapadmalal, tras lo que volvió a demandar que se le transfiera la total administración de esa unidad turística para que sea la Provincia quien garantice la continuidad de los programas de turismo social y ponga a resguardo a los trabajadores que, a raíz de la decisión de La Rosada, corren riesgo que quedar en la calle.
“Acá ya tocamos fondo, lo que nos queda son nuestros puestos laborales y ahora nos quieren sacar el derecho a trabajar, pero no nos queremos rendir y estamos dispuestos a dar pelea hasta lo último”, recalcó en este marco Florencia Marco Ruiz, delegada de ATE en la Unidad Turística de Chapadmalal, que junto a la de Río Tercero son objeto del proceso de privatización y entrega que viene impulsando el gobierno nacional y frente al cual fue clara al remarcar la necesidad de “profundizar la lucha”.
Lo hizo tras participar de la reunión convocada por ATE días atrás en la administración de la Unidad Turística, en la que se denunció el “desmantelamiento total” de Chapadmalal tras el pase a disponibilidad de sesenta trabajadores, medida similar con la que el mileísmo avanza en el complejo de Río Tercero, en lo que representa el fin del turismo social. Los hoteles, que permanecen cerrados al público, pasarían a formar parte del paquete que la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes a cargo de Daniel Scioli prevé entregar en concesión por treinta años.
“Esto nos involucra a todos los trabajadores, ya sea de planta permanente como contratados; a los que estamos en planta nos pondrían en disponibilidad y a los otros compañeros no les renovarían el contrato”, refirió Marco Ruiz y recordó que “muchos tenemos una carrera administrativa de veinte años y no puede ser que, de un día para otro, nos destruyan tantos años trabajados en los que dejamos nuestras energías para que Chapadmalal siga adelante”.
Al respecto, reiteró que existe la predisposición de los trabajadores para resistir el intento del tándem Milei-Scioli, porque “estamos decididos a lucharla”.
Así las cosas, ATE hizo hincapié en que el desmantelamiento de la Unidad Turística Chapadmalal tiene un capítulo central con el reciente pase a disponibilidad de sesenta trabajadores que se desempeñan en ese complejo estatal, algo que tal como alertó, representa “el paso previo a los despidos definitivos”.
Esto se corrobora con datos que se filtraron desde la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, que dan cuenta de que ya está lista la resolución que establece el cese de funciones de la unidad turística en la que, además, se incluye el cese de actividades de trabajadores de planta permanente y contratados.
Cabe citar que actualmente hay cinco hoteles operativos en el complejo de Chapadmalal en los que los trabajadores realizaban tareas de mantenimiento pese a que durante la última temporada no hubo actividad turística por decisión del gobierno nacional.
Detrás de la decisión del gobierno de Milei, amparada por la Ley Bases, se esconde el intento de finiquitar un formidable negocio inmobiliario aprovechando las características que poseen estos complejos ubicados en zonas turísticas con alta demanda. Los que, como recordó Florencia Marco Ruiz, “fueron creados para que el pueblo, los jubilados, los trabajadores y sus niños pudieran disfrutar del derecho a tener un lugar para vacacionar; no para que unos pocos realicen un negocio privado”.