Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, falleció ayer a los 95 años. Dejó una huella imborrable que será continuada por las actuales y futuras generaciones en la defensa de los derechos humanos, llevando siempre en alto las banderas de Memoria, Verdad y Justicia. Desde esta tarde será velada en la sede del sindicato del FOETRA, en la Ciudad de Buenos Aires. La Liga Argentina por los Derechos Humanos la recordó con mucho dolor, afirmando que “hoy despedimos a una inmensa compañera de lucha con quien hemos caminado por casi cincuenta años y nuestro mejor homenaje será la victoria”.
Ayer domingo falleció la presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, un ejemplo de militancia incansable. La mitad de su vida estuvo marcada por un compromiso con el que escribió la historia argentina a través de la lucha por Memoria, Verdad y Justicia para lxs 30 mil detenidxs-desaparecidxs por la última dictadura cívico-militar y las víctimas de la Alianza Anticomunista Argentina. El Partido Comunista y la Liga Argentina por los Derechos Humanos hicieron público su dolor al enterarse de esta triste noticia, al igual que prácticamente todo el arco del movimiento popular y de DDHH de nuestro país. Taty será velada en la sede de la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina, Hipólito Yrigoyen 3171, desde las 14 y hasta la medianoche de hoy, para continuar con un último adiós mañana entre las ocho de la mañana y las doce del mediodía.
“Taty Almeida estará por siempre en la memoria del pueblo. Su papel fue clave en la batalla histórica por los derechos humanos, contra la impunidad de los genocidas y por la unidad popular. Nunca la olvidaremos” declaró anoche al respecto de esta invaluable pérdida el Secretario General del Partido Comunista de la Argentina por medio de su cuenta en la red social X. “Despedimos con mucho dolor a la presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, pero lo hacemos también con su ejemplo de militancia incansable y profundamente comprometida por Memoria, Verdad y Justicia más presente que nunca”, sostuvo el Secretariado Nacional del Partido Comunista de la Argentina en su pronunciamiento ante el fallecimiento de Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, la querida y respetada Taty Almeida.
En este sentido, el PCA recordó que “desde sus primeros pasos en las rondas a la Pirámide de Mayo, Taty luchó no sólo porque se haga justicia por el genocidio de la dictadura cívico-militar, sino también por los crímenes de lesa humanidad ejecutados por la Triple A” y añadió que “ella tenía conocimiento directo de ello porque su propio hijo Alejandro, combatiente del PRT-ERP, había desaparecido en 1975”. Por lo que hizo hincapié en que “la reivindicación de la militancia de su hijo y de todxs lxs compañerxs de una generación que transitó el camino revolucionario fue una constante a lo largo de su vida”.
Asimismo, aseguró el Partido Comunista que seguirá sus pasos “luchando contra el negacionismo del gobierno de Javier Milei y Victoria Villarruel y por todos y cada uno de lxs 30 mil compañerxs detenidxs desaparecidxs, exigiendo que nos digan dónde están”. Finalmente, destacó que “nos queda su ejemplo y su enseñanza de que hay que batallar con firmeza y alegría”. Y subrayó que “su sonrisa siempre presente nos seguirá contagiando de rebeldía y esperanza”.
Taty Almeida había nacido el 28 de junio de 1930 en el porteño barrio de Belgrano, estudió magisterio en la Escuela Normal Superior 7, tras recibirse ejerció la docencia y ahí conoció al que sería el padre de sus hijos Jorge, Fabiana y Alejandro, quien cuando tenía veinte años, el 17 de junio de 1975, fue secuestrado por la Triple A. Alejandro Almeida militaba en el PRT-ERP, y tal como lo manifestara reiteradamente su mamá, este hecho fue clave para la construcción política de Taty, quien ya en 1979 se incorporó a Madres de Plaza de Mayo.
A dos semanas de cumplir 96 años, hasta el final de su vida la presidenta de Madres Línea Fundadora continuó militando, aportando a la construcción colectiva de resistencia y lucha con una mirada firme y optimista. Y hasta el último de sus días buscó a Alejandro, víctima del terrorismo de Estado del gobierno de Isabel Perón, quien aún permanece desaparecido.
La Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH) también expresó su pesar por la muerte de su compañera. “Con profunda tristeza despedimos a nuestra querida Taty Almeida, Presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quien desde que el Estado genocida desapareció a su hijo Alejandro en 1975, aún formalmente en democracia, fue una incasable luchadora por los derechos humanos y al igual que todas las Madres, abrazó la lucha de su hijo y de toda aquella generación que militaba por un mundo justo y solidario y, desde ese abrazo, abrazó todas las luchas populares dentro y fuera de nuestro país”, remarcó la Liga.
A la vez, subrayó “su compromiso inclaudicable, su convicción a prueba de derrotas y su confianza profunda en el corazón de nuestro pueblo que la sostuvo luchando hasta el último día de su vida, y con su amplia y generosa sonrisa, nos impulsó a todos a dar lo mejor de nosotros”. En tal dirección, puntualizó que “fue una aguerrida defensora de la unidad” y que “junto a sus compañeras, comprendió muy temprano que la unidad y la organización eran el único camino para derrocar a la dictadura”.

En tanto que ponderó su rol como “gestora e impulsora de la conformación de la Mesa de Organismos de Derechos Humanos en 2015 frente a la profundización del modelo neoliberal y los avances del negacionismo en el gobierno de Macri”, reconociendo que “nos conminó a pensar juntos, a hacer juntos, a priorizar los acuerdos sin ignorar las diferencias y diversidad de identidades”, al tiempo que, resaltó la LADH, “su generosidad y esfuerzo, junto al de tantas y tantos otros, nos regaló el pasado 24 de marzo una marcha unitaria en la Ciudad de Buenos Aires y plazas colmadas de jóvenes en todo el país”.
Por eso es que, concluyó la Liga Argentina por los Derechos Humanos en su sentido comunicado, “hoy despedimos a una inmensa compañera de lucha con quien hemos caminado por casi cincuenta años...la despedimos con el compromiso de mantener en alto su pañuelo y de continuar su lucha, que es la nuestra, con la misma entrega con la que lo hizo ella. Gracias, Taty querida. Nuestro mejor homenaje será la victoria”.