El sábado pasado una multitud marchó por París para repudiar la campaña xenófoba que desde usinas de la derecha se lanzó contra el alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko. Francia Insumisa y el Partido Comunista dijeron presente.
Saint-Denis Pierrefite-sur-Seine es una localidad ubicada en la periferia norte de París y el sábado pasado se convirtió en el epicentro de una multitudinaria manifestación en la que se repudió el racismo y se hizo un público apoyo al flamante alcalde, Bally Bagayoko, quien desde hace algunas semanas es víctima de una campaña de agresiones xenófobas que se profundizó cuando el pasado 15 de marzo fue elegido en primera vuelta para encabezar el ejecutivo local, cargo al que accedió integrando las listas de “La France Insoumise”. Los máximos dirigentes de este espacio, Jean-Luc Mélenchon, Mathilde Panot y Sophia Chikirou participaron de la movilización, en la que también estuvieron representantes del Partido Socialista, del Partido Comunista, así como de sindicatos y organizaciones sociales.
El PCF no dudó en condenar “en los términos más enérgicos” la campaña desatada contra Bagayoko. “Lamentablemente estas declaraciones no son nuevas en la República, pero hoy adquieren un tono particularmente virulento y desinhibido”, puntualizó y añadió que “vivimos en un momento en que el discurso de odio y la división, los comentarios racistas y antisemitas y la violencia, al igual que la extrema derecha, están avanzando por todo el país”. Por lo que destacó que es preciso construir un “movimiento importante” para enfrentar al racismo, ya que “no hay que dejar de combatir a ninguna de sus formas porque aspiramos a alcanzar un objetivo que es la igualdad y está intrínsecamente ligado a nuestra lucha por una República social y laica, por la paz”.
Por otra parte, el PC francés resaltó que “la ley debe castigar severamente las palabras y acciones racistas, inhabilitando a cualquier persona declarada culpable de tales actos para ejercer cargos públicos, tal como lo han argumentado nuestros grupos parlamentarios en la Asamblea Nacional y el Senado”. Asimismo, sostuvo que “los funcionarios electos que son objeto de ataques racistas, como Bally Bagayoko en los últimos días, deben ser protegidos por la República” y anticipó que espera “una respuesta firme del Presidente” en este sentido.
En los comicios municipales de marzo, la diferentes fuerzas de izquierda lograron articular en varias regiones una alianza que se plantó no sólo contra el oficialismo, liderado por el presidente Emmanuel Macron, sino también frente a la amenaza que representa la ultraderechista Agrupación Nacional de Marine Le Penn.
En este contexto, en la ciudad obrera de Saint-Amand-les-Eaux y presentando una plataforma basada en la defensa de los salarios dignos, servicios públicos accesibles y vivienda asequible, el titular del Partido Comunista, Fabien Roussel, se impuso con contundencia con el 51 por ciento de los votos, derrotando a un rival neofascista que obtuvo el 26 por ciento. El 15 de marzo, los candidatos del PCF obtuvieron más de doscientas victorias en la primera vuelta en todo el país. En tanto que, tras la segunda ronda, realizada una semana más tarde en diferentes localidades, sin un claro ganador en los números finales el mapa quedó dividido entre las distintas opciones que van de la centroderecha a la extrema derecha y las diferentes opciones de centroizquierda e izquierda, aunque con diferencias al interior de estos dos grandes bloques heterogéneos. Lo que anticipa un escenario reñido de cara a las presidenciales del próximo año.