La bancada de La Libertad Avanza sumó votos de senadores de otros bloques para garantizar la media sanción de la iniciativa. Hubo una feroz represión policial a quienes se manifestaban en las inmediaciones del Congreso y también en Córdoba. El Partido Comunista, La Fede, el MTL y la Corriente Nacional Agustín Tosco dijeron presente y convocaron “a seguir luchando y poniendo el cuerpo para ser libres y jamás esclavos”.
Fueron cien las personas que resultaron demoradas y detenidas por el operativo represivo montado ayer por el gobierno nacional y su par de la Ciudad, como parte de un saldo que arrojó una cifra superior a los trescientos heridos. En relación a esto el Secretario General del PCA, Jorge Kreyness, manifestó a través de su cuenta en la red social X: “Exigimos la inmediata libertad de lxs detenidxs por luchar contra el proyecto de ley laboral de #MileiEsclavista. No hay quita de derechos sin represión. Ni libertad sin derechos para lxs trabajadorxs”. Quien también se expresó en X por “la inmediata liberación de los detenidos y demorados por luchar contra la nefasta reforma laboral” fue su camarada Solana López, Secretaria de Géneros partidaria. Al cierre de esta edición al menos 54 de los apresados en la cacería desatada por Congreso ya habían recuperado su libertad.
La otra parte de este capítulo de una historia que no termina acá, la más esperanzadora, es la que se manifestó masivamente en las calles en defensa de sus derechos, desbordando las inmediaciones del Palacio Legislativo Nacional y también por las principales ciudades del país. En cada uno de estos casos, nuevamente el Partido Comunista, La Fede, el MTL y la Corriente Nacional Agustín Tosco dijeron presente y convocaron “a seguir luchando y poniendo el cuerpo” para “ser libres y jamás esclavos”.
Una consigna ruidosa y visible que atravesó federalmente está jornada de lucha fue la exigencia a un paro general. La conducción cegetista, como era previsible, no acusó recibo y nada dijo aún al respecto.
Para obtener la media sanción del Senado, el gobierno nacional debió echar mano a un operativo tan atroz como lo es el texto mismo del proyecto que ahora pasó a Diputados. “Palo y zanahoria” es la fórmula que, a vuelo de pájaro, permite explicar de qué va el abordaje que el gobierno nacional emplea para garantizar la imposición de iniciativas que son fundamentales para los intereses de la clase capitalista que actúa en el país, tal como lo hizo con su proyecto de Ley Bases y para blindar el DNU 70/2023.
Como se volvió a ver ayer, en tándem con sus gobernadores, muchos senadores quedaron conformes con una zanahoria cada vez más chiquita, mientras permanecieron indiferentes a los palos que reparten las fuerzas policiales federales y jurisdiccionales, ya que no hay que dejar de señalar que, a la hora de reprimir, también se anotó la Policía de Córdoba dejando un saldo de más de sesenta personas heridas con un gas pimienta que provoca quemaduras químicas.
En este punto vale recordar que la senadora Alejandra Vigo, esposa de Juan Carlos Schiaretti y perteneciente al esquema del gobernador Martín Llaryora, aportó uno de los 42 votos que le dieron media sanción a lo que La Rosada se empecina en denominar “modernización laboral”, por más que atrase un siglo. Entre esos inestimables aportes también estuvieron los de radicales y peronistas con peluca de distintas latitudes.
El PC, presente en Buenos Aires, Córdoba y en cada provincia donde se movilizó contra la reforma, hizo hincapié en que la media sanción que obtuvo ayer este proyecto esclavista expresa “la crisis de representación política que afecta a la clase trabajadora y al conjunto de nuestro pueblo”, una situación que, indicó, “tiene que ver con el agotamiento de la ‘conciliación de clases’ que propone el nacionalismo burgués”.
Al tiempo que subrayó que esta crisis “no sólo queda demostrada con la actitud entreguista de legisladores que llegaron a sus bancas diciendo defender intereses populares, sino también con la complicidad de una dirigencia sindical burocrática y pro empresarial que, con tal de mantener sus privilegios personales, allanó el camino para que se avanzara en dirección a la esclavitud”.
Tras lo cual puntualizó que la ley que pretenden imponer “las patronales, Milei y el FMI, representa el peor ataque contra el conjunto de los trabajadores “desde el retorno de la vigencia constitucional en 1983”, por lo que enfatizó que “tiene que ser rechazada por completo en Diputados”. Aunque para que eso sea posible, aclaró que “antes se impone la necesidad de un paro general junto a un plan de lucha en unidad, que gane masivamente las calles y pueda ser el punto de partida para la conformación de una alternativa política consecuente con la defensa de los intereses de las grandes mayorías y de nuestra soberanía nacional”.
Porque, insistió el PC, “no se puede conciliar absolutamente nada con los enemigos jurados de la Patria y la clase obrera”. Y luego de reclamar que para todos los traidores no haya “ni olvido ni perdón”, convocó a “revertir la derrota a la que nos quieren conducir, con más lucha de clases y más lucha de ideas”. Una tarea para la que resulta preciso “transformar la bronca en organización y construir el poder del pueblo”.