Junto a otros sectores de la salud pública, los trabajadores de este nosocomio resisten nuevos despidos y van a movilizar el miércoles que viene contra el proyecto de ley de reforma laboral. Después de haber sido reprimidos ante el Congreso, los jubilados llevaron su apoyo al hospital.
Los trabajadores del Garrahan van a movilizar el miércoles que viene junto a las organizaciones sociales, sindicales, políticas y de Derechos Humanos que se van a dar cita ante el Congreso Nacional para exigir que el Senado rechace el proyecto de reforma laboral regresiva que intenta imponer la Presidencia Milei, pero también lo harán con una agenda propia de los reclamos que vienen haciendo desde hace más de un año y para exigir que se dé marcha atrás con los 71 despidos que se efectivizaron la semana pasada en ese nosocomio.
Esto se decidió el último miércoles en una asamblea y un Cabildo Abierto que se hizo ante las puertas del hospital pediátrico, donde también se acordó avanzar en un plan de lucha interno y presentar un amparo judicial contra la nueva ola de despidos. Para el cierre del Cabildo Abierto se sumaron los trabajadores jubilados, pensionados y adultos mayores, entre ellos el Movimiento Jubilados Liberación (MJL), que momentos antes habían efectuado el acto que cada miércoles realizan ante el Congreso.
“Estos despidos van en contra del convenio laboral” denunció Víctor Pichihua, quien es técnico auxiliar en anatomía patológica en el nosocomio y estudiante de Medicina, además de militante de la Corriente Nacional Agustín Tosco. Pichihua advirtió que mayoritariamente los trabajadores que dejaron en la calle son delegados y quienes tuvieron papel más protagónico en las asambleas y medidas de fuerza y movilización que atravesaron 2025 en defensa del Garrahan, por lo que la medida “tiene un claro direccionamiento que apunta a desarticular la lucha en lo que representa una decisión política de las autoridades del hospital”.
En este sentido, el trabajador de la salud también puntualizó que en el marco de la persecución desatada, el lunes pasado se anunció que se va a restringir la cantidad de horas módulo, una suerte de horas extras que cumple el personal para poder garantizar el funcionamiento del hospital. “La Dirección habla de un supuesto abuso del uso de estas horas”, lo que no se condice con la situación real, ya que “cada hora módulo tiene un correlato con acciones que se llevan a cabo dentro de cada servicio”, sostuvo Pichihua y subrayó que tal determinación es ni más ni menos que una forma de intentar intimidar a los trabajadores “porque lo que nos dicen es que tranquilamente pueden sacarnos estas horas y también echarnos”.
La intención del gobierno nacional de vaciar el Garrhan vuelve a expresarse en una sucesión de hechos que van desde más despidos a la supresión de estos módulos que son indispensables para el funcionamiento de los diferentes servicios pero también para que varios de los trabajadores puedan tener un ingreso más o menos aceptable. Todo esto no hace más que resentir la calidad de la prestación que brinda el hospital y presionar, aún más, a los trabajadores.
“Lo que quieren es sacar las horas módulo y reemplazar esas horas por personal que ingrese por medio de contratos de locación, como monotributistas que por supuesto no van a tener los mismos derechos que los trabajadores conveniados”, al tiempo que esa situación de precariedad laboral “puede hacer que no tengan la misma posibilidad de organizarse para defender sus derechos”, destacó Pichihua y sin dudarlo puntualizó que lo que se busca “es la privatización de todos los servicios”.
En este aspecto cabe insistir con que la situación del Garrahan lejos está de ser un caso aislado, ya que representa un eslabón en la cadena de sucesos con los que la Presidencia Milei apunta a destruir el sistema de Salud público, universal y gratuito. Por eso es que no sorprendió que en el Cabildo Abierto participaran representantes de la Cicop, trabajadores de los hospitales Bonaparte y Posadas, así como de las farmacias Dr. Ahorro, firma que durante las últimas semanas cerró once de sus sucursales y despidió a casi un centenar de personas. Los trabajadores del Garrahan también recibieron este miércoles el apoyo de familiares de pacientes y ex pacientes.
Los jubilados siempre presentes en la lucha
En este Cabildo Abierto no podían estar ausentes los jubilados porque además de constituir uno de los pilares de la resistencia que desde enero de 2024 enfrentó a las políticas instrumentadas por medio del gobierno que encabeza Javier Milei, también están entre sus principales víctimas ya que, entre otras cosas, a lo largo de estos dos años vieron cómo se suprimió el sistema de distribución solidaria de medicamentos y se recortaron prestaciones médicas, al tiempo que se apunta a la destrucción del Pami.
“Somos parte de los perjudicados por la destrucción del sistema de salud que hace este gobierno”, lamentó desde el MJL Claudio Cabrera, quien fue uno de los presentes en el Cabildo Abierto y advirtió que el gobierno nacional “ya habla de la privatización del Pami para avanzar hacia un esquema mixto que abriría las puertas a los negocios privados y a la destrucción de nuestra obra social”.

Por eso es que durante la jornada del miércoles, “calentamos motores para lo que va a ser el miércoles que viene con el tratamiento en el Senado de la reforma laboral esclavista que quiere el gobierno” que, recordó “ataca a los trabajadores activos y a los jubilados”. Por este motivo es que también, tras la ronda al Congreso en la que fue nuevamente detenido el cura Paco Olveira y liberado poco después, marcharon “en unidad hacia el Garrahan para acompañar la lucha de los compañeros contra los despidos y suspensiones, pero también contra el desfinanciamiento al que se somete el hospital”.
Es que los despidos, ajuste y precarización laboral del gobierno representa una avanzada de aquello que se va a consolidar si es que el Congreso aprueba lo que, sin sonrojarse, el oficialismo denomina “modernización laboral”. “Hay una suerte de reforma laboral que ya se viene aplicando de hecho”, sostuvo Cabrera y subrayó que “los trabajadores precisamos más derechos, no menos”. Y, en el marco de un plan de lucha en unidad que tanto hace falta fortalecer, remarcó que “el derecho a la salud es algo inalienable para todos los trabajadores”.